lunes, 2 de febrero de 2015

El sueño premonitorio que me dió fuerzas hasta que fuiste realidad.

Hola niñas

Os hablaré del Sueño que me dió fuerzas para seguir adelante y reafirmar mi intuición de mujer.  Que me susurraba, que mi bebé estaba bien.

¿Sería un sueño premonitorio?
Aún espero que se cumpla. Puede que esté cerca ese momento en que sienta que, esto ya lo he vivido y fue en mi sueño.

Me extrañó recordarlo,  es raro en mi, que sólo me acuerdo de las pesadillas.

Le conté la historia que soñé a una amiga que tiene niños, para preguntarle un detalle que me llamó la atención. 
Esta curiosidad es que en mi ensoñación, veo al niño sentado en el váter orinando.
Le pregunté si su niño hace pipí sentado o de pie y ella me explicó, que cuando aprenden, algunos lo hacen sentados.
Fue mi amiga al contarle todo, la que me dijo: - "Tu sueño es premonitorio".

Me dejó muy sorprendida y pensativa.
Hasta ese instante no me lo había planteado.
A partir de ahí me dió fuerzas para afrontar los duros meses de embarazo que me tocó vivir.

Deseaba y deseo que este sueño se haga realidad.
Como os dije antes, reafirmaba a mi intuición de mujer y  madre que me susurraba:
-"Tranquila Virginia, tu niño está bien. Aguanta, que todo este dolor merecerá la pena. Porque tendrás la mejor de las recompensas. A tu hijo Daniel.

Soñé que yo estaba en una sala, sería una guardería y a un niño al que no le vi la cara en ningún momento.
Yo le preparaba para una actuación escolar.
El nene me dijo que se hacía pipí con su "media lengua".
Lo llevé rápido al baño y lo senté en el váter. Le veía las piernas, las manos... pero no su carita.

Sentía que era mi hijo.  No recuerdo que dijese mamá.
Sentía felicidad y mucho amor.

Nunca he tenido un sueño premonitorio ni nadie me ha contado que lo haya tenido y se le haya cumplido.
No sé si mi historia será premonitoria pero a mí me ayudó mucho a sobrellevar un duro trance. Así que ya ha hecho mucho por mí.

Este tema de los sueños es creer o no creer. Ya va en cada persona.

Quizás os preguntéis, ¿qué dura situación pasó esta mujer?
Quizá eso os lo cuente en otra ocasión. Cuando reuna el valor suficiente de describir con palabras escritas, tanto sufrimiento e incertidumbre y  así pueda compartirlo con más personas que no sean mi familia y amigos.

De lo malo aprendí y, Sí,  mereció la pena. Porque tuve  el premio más grande del mundo:

          Mi hijo Daniel

El está con nosotros.
Los médicos, a veces, se equivocan, para bien.
Con mi niño se equivocaron.
Hemos tenido muchísima suerte.

Mi intuición fue quién sabía la verdad.

No sé si fuí una inconsciente o tuve mucho valor.
Sólo sé que arriesgué y gané. 
soy una madre muy feliz con mis dos hijos.

Esta entrada en el blog me ha costado mucho, porque no es una frivolidad de moda, premios... esta publicación es muy personal e íntima y la quiero compartir con todas vosotras por si alguien se puede sentir identificada y le puedo ayudar.
Me hará muy feliz que mi historia sirva para hacerle bien a otra mujer. No sólo por este sueño sino porque detrás de este sueño hay mucho más.

Gracias a las personas que dedican unos minutos de su tiempo a leerme. A todas os mando un abrazo de oso y besotes de abuela, de los que suenan.

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